Acaso el único recuerdo que me queda es siempre la desolación?
¿Acaso el último pensamiento en mí frágil memoria es el abandono?
Entonces es momento de buscar entre los tropeles de mis deseos
Entre las infinitas y nobles emociones de quien espera y no avanza
Entre las candilejas de aquel escenario inmóvil y austero
Entre los rincones de aquel espacio inquebrantable
Color y sabor
Olor y fragancia
¿Acaso el único recuerdo que me queda es la fantasía?
¿Acaso el último pensamiento de mi infame memoria es la envidia?
Entonces significa que no he encontrado deseos ni emociones
Solo pálidos e inocuos destellos
Que no saben de si
Más de lo que saben las gotas que empañan mi silueta en el espejo
jueves, 23 de diciembre de 2010
martes, 19 de octubre de 2010
Esperanzas
A veces el silencio se desata en un mar de incontenibles deseos
El cielo observa impávido el clamor de mis ojos
Ya no puedo abrazar el aire que me rodea esta noche
Y en este pequeño espacio se inflama mi última esperanza
Otra vez recalaste en mi quimera
Sin siquiera llamarte, escondiste mi pluma alada
Y recorrí los secretos pasadizos de tu alma en llamas
Pero si de esta espera no consigo encontrarte
Entonces prefiero el ciego sabor de lo que apenas siento
Porque el saber de tus palabras es más una infamia a mis plegarias
Una ventana oculta entre pasajes de febril fantasía
Una escena padecida en un viejo y olvidado écran de antaño
Una sigilosa y enigmática razón que no razona
Una sutil mirada que atraviesa el despoblado de mis anhelos
Una cavilada y angustiosa sensación de soledad
De saber que no perteneces a mí, ni a mí presencia
Que mientras te pienso, tus palabras se entregan cálidas a quien te consuela
Y yo padezco mientras contemplo tu espacio vacio
Y sigo reconociendo mi condena en tus pequeños gestos
Y recorro tus pasos en busca de las huellas que una vez más me abandonan
Porque una vez más me recuerdas lo que no puedo poseer y quisiera
Lo que quise recobrar en esta sublime presencia
En este sueño de juegos y sonrisas
De secretos y esperanzas.
viernes, 27 de agosto de 2010
no he estado
no he estado en los días que reconozco
no he estado en la melodía de mis propios sueños
no he estado en las palabras de mis sentimientos
no he estado en el discurso de mi niñez
no he encontrado los colores de mis poemas
no he encontrado la paz entre mis últimos recuerdos
no he encontrado el deseo en mis pasiones
ni he encontrado la vida en mis silencios
no he estado en la melodía de mis propios sueños
no he estado en las palabras de mis sentimientos
no he estado en el discurso de mi niñez
no he encontrado los colores de mis poemas
no he encontrado la paz entre mis últimos recuerdos
no he encontrado el deseo en mis pasiones
ni he encontrado la vida en mis silencios
jueves, 26 de agosto de 2010
desde mi lucidez
desde mi lucidez
frente al mismo rincón de siempre
escarbo y escarbo
las páginas de las últimas melodías
aquellas que escuche de tu boca
Desde mi locura
frente al mismo silencio de todos los días
repito y repito
las palabras que desataron tormentas
y me sentenciaron a esta noche eterna
frente al mismo rincón de siempre
escarbo y escarbo
las páginas de las últimas melodías
aquellas que escuche de tu boca
Desde mi locura
frente al mismo silencio de todos los días
repito y repito
las palabras que desataron tormentas
y me sentenciaron a esta noche eterna
aquello
aquello que fue una quimera
eso que lleno de brillos inmortales mis paisajes
lo que en un suspiro congrego mis fuerzas y mis anhelos
aquello que desató mi locura y mi algarabía
¿dónde dejé mis primeras canciones?
¿en cuál abismo guardé el deseo de volar?
¿quién se llevó al ave mujer?
¿en cuál puerto se quedó Oliverio?
apenas me quedan las risas nerviosas
apenas se sostienen mi aliento y mi pulso
y una lágrima que rueda por mi mejilla
ya ni siquiera me sabe a dolor
eso que lleno de brillos inmortales mis paisajes
lo que en un suspiro congrego mis fuerzas y mis anhelos
aquello que desató mi locura y mi algarabía
¿dónde dejé mis primeras canciones?
¿en cuál abismo guardé el deseo de volar?
¿quién se llevó al ave mujer?
¿en cuál puerto se quedó Oliverio?
apenas me quedan las risas nerviosas
apenas se sostienen mi aliento y mi pulso
y una lágrima que rueda por mi mejilla
ya ni siquiera me sabe a dolor
miércoles, 16 de junio de 2010
Refugio
Refugiado en las palabras
escondiéndome de los sentidos
asiento para no negarme
repito para no reiterar
refugiado en los sonidos
buscando en los silencios
me encuentro para no perderme
me niego para reconocerme
refugiado en lo distinto
para no encajar en las trincheras
para no encontrarme con mi silueta
para no reconocerme en el espejo
refugiado en mi discurso
que olvido cada tanto
que ya no se como sonaba
tan solo recuerdo que es mi refugio
jueves, 3 de junio de 2010
Introspección I
No basta con aquello que carece de sentido.
Es el dolor de perder lo fundamental, lo básico, lo importante. Es no poder reconocer el sentido de la vida y abandonar los sueños para dejar que el placer pase a ser una simple afirmación. O quizás aún menos, un simple destello de aquello que algún día fue lo más importante.
A veces el saber no basta, el entender tampoco es suficiente. A veces, el vivir es lo único que realmente importa.
¿Y ahora me pregunto que he hecho realmente yo este último tiempo?
Todo… menos vivir.
Y duele aún más saber que esta realidad no se puede cambiar, que la felicidad y el dolor son compañeros en esta vida y que alejarme de cualquiera de ellos, implica simplemente renunciar a la mismísima vida.
Me sigo concentrando en los mismos anhelos de hace veinte años atrás, solo que esta vez puedo ver sus consecuencias también. El llanto, el dolor, la rabia, la soledad…. Si, sobre todo la soledad… son todos pasajeros del destierro al que me he autoimpuesto.
Es difícil hablar así, de esta forma tan real y tan dura a la vez. Y aunque así pareciera, no es injusto ni menos tendencioso. Es simplemente la calma de saber que me conozco más de lo quisiera conocerme, es solo el hecho de entender más de lo que puedo llegar a sentir.
Cuando veo todos esos rostros en mi mente y luego pienso que no son más que recuerdos e incluso fantasías de lo que pudo ser y no fue. Cuando pienso en que sucedería hoy si hubiese tomado otras decisiones y luego me doy cuenta de que todo esto es imposible, de que el pasado no cambiará y que es parte de mi historia, por mucho que eso pueda doler. Entonces, siento una tremenda decepción y me veo en el espejo, con la mirada perdida, sin rumbo, buscando pedazos de mi entre las sobras, suplicando al viento - o a algo que mi mente no es capaz de comprender - que me devuelva el alma empeñada en el ocaso del último gran intento. Cuando ya no volví a sonreír, cuando simplemente renuncié al amor y olvidé las palabras que me hicieron sentir alguna vez, la vida crecer dentro de mi.
lunes, 17 de mayo de 2010
Cansado de este mismo lugar
¿Por qué dejé de mirar las gotas caer de mi ventana?
¿Por qué dejé de sentir el aroma de la lluvia en mi comarca?
¿Por qué colgué los recuerdos en la lacena?
¿Por qué olvidé como se abren las puertas del cielo con una mirada?
¿Por qué resigne el deseo por el abandono?
¿Por qué abandone el sueño por la vigilia
y desperté cansado de tanto vagar sin mis anhelos?
¿Por qué renuncié al dolor por la desidia?
¿Por qué dejé de vivir para no morir en el intento?
¿Por qué olvidé todo lo que amé en un momento?
¿Por qué cansado de no sentir, siento miedo de volver a nacer?
¿Por qué después de caer deseo no lavar mis heridas?
¿Por qué después de ti apague el sol y no volví a mirar las estrellas?
¿Por qué este sabor amargo se atraviesa una vez más en mi boca
y la angustia de saberme solo, decide estas, mis palabras?
¿Por qué acabé en el mismo lugar donde comencé?
¿Por qué no puedo volver a empezar?
¿Por qué me rendí y no quise intentar una vez más?
Porque hoy no soy capaz de sentir
Porque el dolor se ha instalado en el mismo lugar
Porque elegí no volver a sentir
Porque me da lo mismo vivir o morir
Porque ya no soy capaz de entender, de entregar, de emocionar
Porque perdí y no supe continuar
Porque decidí que es mejor aparentar y no involucrar
Porque estoy sin siquiera querer volver a lamentar
Porque ni siquiera me reconozco en el reflejo del que quiero escapar
Porque amanecí, un vez más, cansado de este mismo lugar.
¿Por qué dejé de sentir el aroma de la lluvia en mi comarca?
¿Por qué colgué los recuerdos en la lacena?
¿Por qué olvidé como se abren las puertas del cielo con una mirada?
¿Por qué resigne el deseo por el abandono?
¿Por qué abandone el sueño por la vigilia
y desperté cansado de tanto vagar sin mis anhelos?
¿Por qué renuncié al dolor por la desidia?
¿Por qué dejé de vivir para no morir en el intento?
¿Por qué olvidé todo lo que amé en un momento?
¿Por qué cansado de no sentir, siento miedo de volver a nacer?
¿Por qué después de caer deseo no lavar mis heridas?
¿Por qué después de ti apague el sol y no volví a mirar las estrellas?
¿Por qué este sabor amargo se atraviesa una vez más en mi boca
y la angustia de saberme solo, decide estas, mis palabras?
¿Por qué acabé en el mismo lugar donde comencé?
¿Por qué no puedo volver a empezar?
¿Por qué me rendí y no quise intentar una vez más?
Porque hoy no soy capaz de sentir
Porque el dolor se ha instalado en el mismo lugar
Porque elegí no volver a sentir
Porque me da lo mismo vivir o morir
Porque ya no soy capaz de entender, de entregar, de emocionar
Porque perdí y no supe continuar
Porque decidí que es mejor aparentar y no involucrar
Porque estoy sin siquiera querer volver a lamentar
Porque ni siquiera me reconozco en el reflejo del que quiero escapar
Porque amanecí, un vez más, cansado de este mismo lugar.
domingo, 7 de marzo de 2010
Es hora...
Derramado entre los pasillos de las nubes altas
escuchando entre sigilosos ventanales de oscuro parecer
desorientado en busca de los treinta y pico soplidos
cada paso cae entre cada habitación
el sueño se desnuda en centenares de pasiones rotas
el dolor se escuda en las pretinas de mis lamentos
el deseo se empina en una calida caricia
el vacio ocupa las maletas de la esperanza
y yo no encuentro los recuerdos en la almohada...
....es hora de encender el sol...
escuchando entre sigilosos ventanales de oscuro parecer
desorientado en busca de los treinta y pico soplidos
cada paso cae entre cada habitación
el sueño se desnuda en centenares de pasiones rotas
el dolor se escuda en las pretinas de mis lamentos
el deseo se empina en una calida caricia
el vacio ocupa las maletas de la esperanza
y yo no encuentro los recuerdos en la almohada...
....es hora de encender el sol...
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