jueves, 30 de abril de 2015

fábula de la pequeña flor

¡quién dice que una pequeña flor sea tan pequeña
que ni siquiera la podamos mirar!
está equivocado

porque la pequeña flor
es la belleza intrínseca
de los velados paisajes del ayer

y ahora tu pequeña flor levántate
no sigas mirando al sol
deja de seguirlo y coge tus alas
vuela al horizonte en busca del mar
y cuando estés allí sentada
dominaras el pacífico tan solo con tu mirada
tus pétalos se humedecerán
y la sal te devolverá el sabor

ahora intenta abrazar el Atlántico
y si no puedes  no importa
espera nuevamente sentada allí
porque las rocas  la arena y la espuma
harán un nuevo conjuro  que será el sortilegio del amanecer

Y al final del día
tus brazos alcanzarán mucho más que el Atlántico
llegarán hasta el Indico y revivirán el Mar Muerto
para que nuevamente seas la flor del día
de la noche  de los caballeros y de la vida

porque los locos solo quieren utilizar a las flores
y los cuerdos solo quieren utilizar la locura
unos para aparentar y ser más cuerdos
y los otros para justificar
su estúpida cordura
  
pero tu seguirás siendo flor
no estarás ni en la locura del cuerdo
ni en la cordura del loco  estarás por sobre ellos
ahora serás parte del paisaje del universo
y los hombres guardarán silencio y venerarán tu esplendor
que ha renacido del mar
con la fuerza poderosa del agua
venciendo por fin al sol

sábado, 21 de marzo de 2015

cielo oscuro

en el sendero que recorren mis pies
vibran antiguas canciones
pero no son melodías alegres
son sonetos olvidados
despojados del viento
silentes a los oídos del mundo

temblando entre estrofas sin sentido
huyendo de los desprecios
como si estos sintieran remordimiento
me escondo del miedo
prefiero la soledad en compañía
de la única nota que no desentona

vuelvo la vista al cielo
ya no están las musas que lo encienden
las estrellas recuerdan sus ojos
sus risas se envuelven en susurros de viento
pero se desvanece su presencia inanimada
en un inmenso cielo oscuro y tormentoso

martes, 3 de febrero de 2015

mar

una vez escuche el rugido del mar
como un zumbido veloz
riendo a carcajadas volvió

una vez escuche el silencio de dios
como una bofetada letal
llorando a mares soñó

una vez desperté en el fondo del mar
como un olvidado recuerdo del sol
ahogado en su llanto murió