sábado, 21 de marzo de 2015

cielo oscuro

en el sendero que recorren mis pies
vibran antiguas canciones
pero no son melodías alegres
son sonetos olvidados
despojados del viento
silentes a los oídos del mundo

temblando entre estrofas sin sentido
huyendo de los desprecios
como si estos sintieran remordimiento
me escondo del miedo
prefiero la soledad en compañía
de la única nota que no desentona

vuelvo la vista al cielo
ya no están las musas que lo encienden
las estrellas recuerdan sus ojos
sus risas se envuelven en susurros de viento
pero se desvanece su presencia inanimada
en un inmenso cielo oscuro y tormentoso