Las palabras que acariacian las suaves comisuras de mis labios
son esta vez más parecidas a mis ansias
voy a abandonar la refriega
ya cansado de vagabundear entre los recovecos de mis silencios
espero...
Tras la espera cae la noche
y no sé donde he dejado mis otras palabras
las que completan mis precarios sueños
Es esta sequedad de mi alma la que no me deja comenzar
es esta abrumante sensación sin sanación
destino torcido por el viento de una noche
de ventoleras y resoplidos
de temores, insomnios y gemidos
la que en definitiva se ha llevado mis latidos
y los ha repartido entre los ropajes arrumados
de mis primeros viajes de tormenta
Es así mi espera
una sensación sin sanación
un parpadeo en el tiempo
que se lleva parte de esta vida
y la pone entre mis sabanas
para dejarme sin tapas
y desolado en el mismo rincón
martes, 25 de noviembre de 2008
lunes, 10 de noviembre de 2008
Cada vez
Cada vez que te miro
estamos más cerca del fin
y el cielo que empeñado
en no mirar nuestros rostros
se cubre de negros velos
para acompañar nuestro dolor
Cada vez que espero tu retorno
el cansancio de mis ojos
se hace más evidente
y el clamor de mis manos
resuena entre mi esperma y mi vientre
padeciendo el silencio de tus pasos
que ya no acompañan los mios
Cada vez que pienso en ti
la soledad me susurra despacio
que la compañera que ayer me redimía
se ha consolado con el sabor de otros labios
que se ha transformado
en un espejismo de mi espera
que ha llevado su legado al otro lado del mar
y ha conquistado otros vientos con sus juegos
Cada vez que te recuerdo
comienzo otra vez de cero
y te siento... y te veo
y el dolor provoca huellas
que solo calzan tus pies descalzos
en la arena oscura de Pichilemu
y me encamino hacia los bosques de la ensenada
en busca de tus anhelos
y te deseo con toda mi alma...
pero solo sé que ya no te tengo.
estamos más cerca del fin
y el cielo que empeñado
en no mirar nuestros rostros
se cubre de negros velos
para acompañar nuestro dolor
Cada vez que espero tu retorno
el cansancio de mis ojos
se hace más evidente
y el clamor de mis manos
resuena entre mi esperma y mi vientre
padeciendo el silencio de tus pasos
que ya no acompañan los mios
Cada vez que pienso en ti
la soledad me susurra despacio
que la compañera que ayer me redimía
se ha consolado con el sabor de otros labios
que se ha transformado
en un espejismo de mi espera
que ha llevado su legado al otro lado del mar
y ha conquistado otros vientos con sus juegos
Cada vez que te recuerdo
comienzo otra vez de cero
y te siento... y te veo
y el dolor provoca huellas
que solo calzan tus pies descalzos
en la arena oscura de Pichilemu
y me encamino hacia los bosques de la ensenada
en busca de tus anhelos
y te deseo con toda mi alma...
pero solo sé que ya no te tengo.
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