¡quién
dice que una pequeña flor sea tan pequeña
que
ni siquiera la podamos mirar!
está
equivocado
porque
la pequeña flor
es
la belleza intrínseca
de
los velados paisajes del ayer
y
ahora tu pequeña flor levántate
no
sigas mirando al sol
deja
de seguirlo y coge tus alas
vuela
al horizonte en busca del mar
y
cuando estés allí sentada
dominaras
el pacífico tan solo con tu mirada
tus
pétalos se humedecerán
y
la sal te devolverá el sabor
ahora
intenta abrazar el Atlántico
y
si no puedes no importa
espera
nuevamente sentada allí
porque
las rocas la arena y la espuma
harán
un nuevo conjuro que será el sortilegio
del amanecer
Y
al final del día
tus
brazos alcanzarán mucho más que el Atlántico
llegarán
hasta el Indico y revivirán el Mar Muerto
para
que nuevamente seas la flor del día
de
la noche de los caballeros y de la vida
porque
los locos solo quieren utilizar a las flores
y
los cuerdos solo quieren utilizar la locura
unos
para aparentar y ser más cuerdos
y
los otros para justificar
su
estúpida cordura
pero
tu seguirás siendo flor
no
estarás ni en la locura del cuerdo
ni
en la cordura del loco estarás por sobre
ellos
ahora
serás parte del paisaje del universo
y
los hombres guardarán silencio y venerarán tu esplendor
que
ha renacido del mar
con
la fuerza poderosa del agua
venciendo
por fin al sol