he callado tres veces
y ahora que puedo hablar
no tengo palabras que confesar
el silencio perdura
y se hace dueño de mis deseos
castiga en la penumbra
y ríe en la desdicha
he sollozado dos veces
y en otra se desató la locura
hoy la vida parece congelada
dividida desahuciada
he callado más de lo que quisiera
y ahora que quiero hablar
las palabras se han quedado ciegas
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