viernes, 24 de enero de 2014

aun así

le regalo una sonrisa
aunque ya no recuerde su sabor
le regalo una única intención
mí sincera ofrenda de valor

con temor por las heridas expuestas
acepto el dolor como parte del rito
una dulce y extraña sensación
más bien una cómplice forma de evasión

hoy le hablo a usted
despacio  con pudor
desafiando al sueño
buscando una ilusión

¿si le regalo mi última sonrisa
y no me devuelve una cálida mirada?
sabré que el cielo tiene espinas
y que las llagas son cómplices fantasmas

pero aunque la sangre se desborde por mis ojos
y las batallas que se animan a enfrentar
en una danza desafiante y espontanea
o en estériles e insulsos pensamientos
reconoceré indudable su camino

porque su risa ilumina como un faro
el despoblado que se oculta en mi cuidad
los pasajes que no he recorrido
las imágenes que no recuerdo
la estación que sostiene mis paisajes
la magia que respira ajena y displicente
las palabras que se acunan en los rincones
con destellos de mil y una forma conocida
y no me canso de buscarla en su canción

pero aun así
no consigo alzar el vuelo

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